La traqueotomía es un orificio que se realiza quirúrgicamente en la parte anterior del cuello, en la tráquea.
Para ello se coloca un tubo de traqueostomía en el orificio con el fin de mantenerlo abierto para permitir la respiración. El procedimiento quirúrgico mediante el cual se crea esta abertura se denomina traqueostomía.
La traqueotomía crea un pasaje de aire que permite respirar al paciente cuando la ruta habitual de respiración se encuentra reducida u obstruida de alguna manera. Muchas veces, es necesario realizar una traqueostomía cuando, por problemas de salud, el paciente tiene que usar un respirador a largo plazo para ayudarle a respirar.
En algunos casos, se realiza una traqueostomía de urgencia cuando las vías respiratorias se obstruyen de repente, como después de una lesión traumática en la cara o en el cuello, en un accidente de coche o de moto por ejemplo.
Cuando ya no se necesita la traqueotomía, se deja que la abertura cicatrice sola o se cierra con una cirugía. Para algunas personas, la traqueotomía puede ser permanente.
Las situaciones que pueden requerir una traqueotomía incluyen:
- Afecciones médicas que hacen necesario el uso de un respirador durante un período prolongado, generalmente más de una o dos semanas.
- Afecciones médicas que bloquean o estrechan las vías respiratorias, como parálisis de las cuerdas vocales o un cáncer de garganta.
- Parálisis, problemas neurológicos u otras afecciones que dificultan la expectoración de secreciones de la garganta y requieren succión directa de la tráquea para despejar las vías respiratorias.
- Preparación para una cirugía mayor de cabeza o cuello para ayudar a la respiración durante la recuperación.
- Trauma severo en la cabeza o el cuello que obstruye la respiración.
- Otras situaciones de emergencia en las que la respiración está obstruida y el personal de emergencia no puede colocar una intubación endotraqueal a través de la boca y dentro de la tráquea.

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